Después de los 40, el cuidado de la piel se ha convertido para mí en una de esas pequeñas rutinas que disfruto (sí, después de los 40 una empieza a disfrutar estas cosas… y hasta a agradecerlas 😂😉) y que siento que forman parte de mi bienestar.
No porque quiera tener una piel perfecta, sino porque con los años he aprendido a prestarle más atención, hidratarla y darle un poquito de cariño todos los días.
Siempre he sido bastante natural. Me gusta el maquillaje, pero lo uso poco y solamente cuando me provoca o tengo alguna ocasión especial. Para el día a día prefiero una rutina sencilla: una piel limpia, hidratada y protegida, y listo.
Eso sí, hay algo que tengo que confesarte: no me gusta mucho maquillarme los ojos. 😂 Entre las sombras, el delineador y después tener que quitar todo eso… siento que el maquillaje de ojos me dura tres días.
(Me lo quito hoy y mañana todavía aparece un poquito por ahí como diciendo: “¡sorpresa, aquí sigo!” 😂👀)
Por eso, para el día a día, prefiero mantenerlo sencillo. Un poco de protector solar con color, la piel cuidada y ¡a seguir con mi día!
Y aunque hay muchísimos productos y rutinas de belleza por todas partes, yo he descubierto que no necesito hacer 20 pasos para cuidar mi piel.
Tengo algunos básicos que repito casi todos los días y que, para mí, funcionan muy bien dentro de mi estilo de vida.
Hoy quiero compartirlos contigo, tal como los hago en mi día a día.
El artículo es un poquito largo, así que si tienes poco tiempo, aquí tienes un mapa rápido para ir directo a lo que te interesa 👇
- Cuidar la piel después de los 40 también es cuidarnos
- Mi rutina para cuidar la piel del cuerpo
- Mi rutina de cara por la mañana
- Mi rutina de cara por la noche
- Lo que he aprendido sobre cuidar mi piel después de los 40
Cuidar la piel después de los 40 también es cuidarnos
Creo que una de las cosas bonitas de cumplir años es que empezamos a conocernos mejor.
Sabemos qué nos gusta, qué nos funciona y, sobre todo, qué estamos dispuestas a hacer de manera constante.
Para mí, el cuidado de la piel después de los 40 no tiene que convertirse en una obligación ni en una lucha contra el paso del tiempo. Más bien, se trata de cuidar mi piel para que esas líneas, manchas y otros cambios que vienen con los años aparezcan o se marquen lo más lentamente posible.
No pretendo tener una piel de 20 años ni borrar cada línea que aparece. Quiero cuidar la piel que tengo, mantenerla hidratada, protegida y saludable, y tratar de conservarla lo mejor posible durante muchos años.
Porque sí, quiero envejecer… pero quiero envejecer cuidándome. ❤️
(Una cosa es aceptar los años y otra es dejar que la piel haga lo que le dé la gana. 😂😉)
Prefiero verlo como un momento para mí.
Unos minutos por la mañana. Unos minutos por la noche. Una crema después de bañarme. Un masaje cuando tengo ganas.
Pequeños rituales que me hacen sentir bien.
(Y sí… ahora también considero “tiempo para mí” esos cinco minutos en los que nadie me está llamando. 😂🙈)
Mi rutina para cuidar la piel del cuerpo
Con la piel del cuerpo soy bastante sencilla.
Hay algo que no negocio después de bañarme: la crema hidratante.
Me gusta aplicarla cuando todavía siento la piel un poquito fresca después de la ducha, especialmente en las piernas, brazos y abdomen.
Actualmente utilizo Lubriderm, porque me gusta tener una crema que pueda incorporar fácilmente a mi rutina diaria sin complicarme demasiado.
Y aquí hago una pausa porque creo que la constancia es mucho más importante que tener el baño lleno de productos.
No necesitas diez cremas diferentes.
Para mí, lo importante es encontrar una hidratante que te guste, que te resulte cómoda y que realmente quieras usar todos los días.
(Porque comprarla y dejarla olvidada en el gabinete del baño no cuenta como skincare. 😂 y pasa mucho…)
Un pequeño ritual que me encanta: aceite de almendras
Hay días en los que quiero dedicarme un poquito más de tiempo.
Después de bañarme, algunas veces utilizo aceite de almendras para hacerme un pequeño masaje, especialmente en el abdomen y las piernas, con movimientos circulares y sin prisa.
(Mientras masajeo el abdomen pienso: “vamos, grasita… tú y yo sabemos que ya llevas demasiado tiempo aquí”. 😂😂)
Obviamente, no espero que el aceite haga magia ni que ese masaje elimine la grasa. Lo hago porque me gusta cómo se siente, disfruto ese momento y me ayuda a conectar con mi cuerpo.
A veces estamos tan pendientes de cómo se ve nuestro cuerpo que nos olvidamos de algo muy sencillo: también podemos disfrutarlo y agradecerlo.
Y ese masaje se ha convertido en uno de esos pequeños momentos que disfruto muchísimo.
(Además, hay días en los que una necesita que la consientan… aunque sea una misma. 💆♀️❤️)
El cuidado de la piel de mi cara: aquí sí soy más constante

Si hay una parte de mi rutina a la que le presto más atención después de los 40, es a mi cara. Si quieres ver el paso a paso completo, tengo un artículo aparte donde cuento mi rutina facial después de los 40 con todo el detalle.
Siempre he pensado que la cara es la puerta del alma. Es lo primero que mostramos al mundo y, de alguna manera, también es donde más se refleja cómo nos sentimos.
Por eso, para mí, cuidar mi rostro no tiene que ver con obsesionarme con las arrugas, las manchas o los cambios que inevitablemente llegan con los años.
Tiene que ver con seguir viendo mi esencia cuando me miro al espejo.
Quiero que pasen los años, que mi cara cambie, que aparezcan algunas líneas y que mi historia se siga escribiendo en ella… pero que cuando me mire pueda decir: “esa soy yo”.
Yo, con más años.
Yo, con más experiencias.
Yo, con más historias que contar.
Pero yo. Increíble, única, hermosa y completamente mía. ❤️
Porque para mí, envejecer no significa dejar de verte bonita. Significa aprender a mirar tu belleza de otra manera.
(Y si además podemos ayudar a que la piel se vea bonita y cuidada durante el camino… ¡muchísimo mejor! 😂❤️)
Y para eso tengo una rutina bastante sencilla, tanto en la mañana como en la noche.
Mi rutina de cuidado de la piel por la mañana
Por las mañanas intento no complicarme demasiado. Bueno… tampoco es que me sobre el tiempo. 😂
Entre preparar el desayuno a las 5:50 de la mañana, arreglarme para ir a jugar pádel y tratar de llegar temprano para empezar a trabajar, la verdad es que necesito una rutina que sea rápida, sencilla y que pueda mantener.
(Porque a esas horas una no está para hacer 17 pasos de skincare… una está intentando recordar dónde dejó las llaves. 😂🔑)
Así que mi rutina de mañana tiene unos pocos pasos que para mí son importantes y que puedo hacer sin sentir que necesito media hora frente al espejo.
1. Limpio mi cara
Lo primero que hago es limpiar mi rostro con un jabón Sensilis Purify Limpiador Esencial que me encanta.
Me gusta empezar el día con la piel limpia antes de colocar cualquier otro producto.
2. Crema para el contorno de los ojos
Después utilizo una crema para el contorno de los ojos Sensilis Supreme Booster.
La zona alrededor de los ojos es una de esas partes que con los años empiezas a mirar con un poquito más de atención. 😂
Así que ese pequeño paso se quedó en mi rutina.
(Porque una cosa es aceptar las líneas de expresión y otra muy distinta dejar la zona completamente abandonada. 😂)
3. Vitamina C
Después viene uno de mis productos favoritos: vitamina C Sensilis Supreme.
Utilizo unas gotitas y las distribuyo por todo el rostro.
Me gusta porque es un paso rápido y sencillo y se ha convertido en parte de mi rutina de mañana.
4. Protector solar con color
Y aquí está, probablemente, uno de los pasos más importantes de mi rutina:
el protector solar.
Utilizo uno con color y, para mi día a día, me encanta porque cumple una doble función: me ayuda a proteger la piel del sol y, al mismo tiempo, me da un poquito de cobertura.
De hecho, muchas veces no utilizo maquillaje durante el día.
El protector solar con color me funciona como una especie de base ligera y me deja lista para salir.
(Dos por uno, querida. Protección y cara decente sin tener que maquillarte. ¡Seguimos! 😂😉)
Y como siempre he sido bastante natural, para mí esto es perfecto.
¿Y el maquillaje?
Me encanta el maquillaje.
Pero no soy de las que necesita maquillarse todos los días.
Creo que eso también tiene que ver con cómo me criaron y con mi manera de sentirme cómoda.
Siempre he sido muy natural y me gusta verme así.
Eso no significa que no disfrute arreglarme.
Cuando tengo una ocasión especial, una cena, una celebración o simplemente un día en el que me provoca verme diferente, ¡me maquillo feliz!
Pero para mi día a día prefiero algo mucho más sencillo.
Piel cuidada, protector solar con color y a seguir con mi día.
(Y si ese día me provoca maquillarme, también. Porque a estas alturas hacemos lo que nos da la gana. 😂💄)
El pequeño detalle que debería hacer más seguido
Aquí voy a ser completamente sincera contigo.
Lo ideal es retocar el protector solar durante el día, especialmente si estamos expuestas al sol, sudamos o pasamos tiempo al aire libre.
(Esa frase que aparece tanto en nuestras vidas después de los 40. 😂)
¿Lo hago yo siempre?
No. 😅
Se me olvida.
Y cuando me acuerdo, muchas veces ya pasó medio día.
Mi vocecita interior: “Lo correcto sería reaplicarlo…” 👀
Yo: “Sí, sí… mañana empiezo.” 😂
Así que esto es una de esas cosas que estoy tratando de mejorar.
Pero si tú eres más disciplinada que yo, recuerda reaplicar tu protector solar según las indicaciones del producto, y presta especial atención también a zonas expuestas como las manos.
Las manos son unas grandes olvidadas y, sin embargo, están expuestas al sol prácticamente todos los días.
(Las pobres manos trabajan todo el día y casi nunca reciben crédito. 😂❤️)
Mi rutina de cuidado de la piel por la noche

Por la noche intento ser un poquito más cuidadosa.
Después de todo el día, quiero quitarme bien el protector solar, la suciedad y cualquier producto que haya utilizado.
Y aquí empieza mi pequeño ritual.
1. Agua micelar
Primero utilizo agua micelar para retirar lo que tengo en la piel y uso Sensilis Agua Micelar que consigo en Amazon.
Es un paso que me ayuda a empezar la limpieza del rostro.
2. Limpieza facial
Después vuelvo a limpiar mi cara con mi jabón facial.
Sí, hago doble limpieza en mi rutina. 😄
Pero me gusta esa sensación de terminar el día con la cara realmente limpia.
(Después de todo un día afuera, mi cara también merece que la manden a descansar. 😂)
3. Retinol
Al menos unas tres noches por semana, utilizo retinol (Betarretin 0,05%).
Lo incorporé principalmente pensando en el cuidado de la piel y en esas pequeñas manchas y cambios que empiezan a aparecer con los años.
No lo utilizo todas las noches porque mi piel necesita tolerarlo y, además, me gusta mantener mi rutina sencilla.
Si estás pensando en incorporar retinol por primera vez, recuerda que puede irritar algunas pieles y que no necesariamente más producto significa mejores resultados. Lo ideal es introducirlo poco a poco y seguir las indicaciones del producto o de un dermatólogo.
Y algo especialmente importante: el uso de retinoides hace todavía más importante el cuidado con el sol durante el día.
(Aquí no vamos a jugar: retinol de noche y protector solar de día. Equipo completo. ☀️😉)
4. Crema hidratante
Después del retinol, cuando corresponde, termino con mi crema hidratante Sensilis Upgrade me encanta.
Me gusta sentir que la piel queda cómoda y no tirante.
Para mí, este último paso es como decirle a mi piel:
“Listo, por hoy terminamos.” ❤️
5. Contorno de ojos
Y nuevamente, aplico mi crema para el contorno de los ojos.
Puede parecer un detalle pequeño, pero cuando tienes una rutina que haces prácticamente todos los días, esos pequeños pasos terminan convirtiéndose en hábitos.
Después de mi rutina de piel viene mi momento de desconectar
Y aquí viene una de mis partes favoritas de la noche.
Una vez que terminé con mi rutina de cuidado de la piel, me tomo mi magnesio, me pongo cómoda y me acuesto.
Dependiendo del día, puedo hacer una de dos cosas.
A veces pongo un capítulo de alguna serie que me tenga completamente enganchada. Bueno… aunque tengo que confesar que mi proceso de selección es bastante particular. 😂
Paso por Prime Video, HBO Max y Netflix, buscando esa serie de amorcito, una coreana ligerita o alguna romántica adolescente que no me exija demasiado cerebro a esas horas. 😂💕
Y cuando encuentro la indicada, pongo el capítulo, me acomodo en la cama y… en cinco minutos estoy dormida feliz. 😂😴❤️
Y otras veces, si tengo la cabeza más tranquila, prefiero leer un ratito.
No siempre hago lo mismo.
Y eso también me gusta.
Porque después de los 40 he aprendido que bienestar también significa escuchar qué necesitas ese día.
Hay noches para ver una serie.
Hay noches para leer.
Hay noches para dormir temprano.
Y hay noches en las que simplemente quieres meterte en la cama y no hacer absolutamente nada. 😂
(Mi vocecita interior: “¿Autocuidado? Sí. ¿Una serie? También. Todo suma.” 😂📺)

Mi rutina de piel después de los 40 no es perfecta
Y quiero dejar esto muy claro porque creo que es importante.
No hago todo perfecto.
Hay días en los que tengo prisa.
Días en los que me da flojera.
Días en los que se me olvida algo.
Y está bien.
(Gracias a Dios, porque ya bastante tenemos con intentar acordarnos de dónde dejamos las llaves. 😂🔑)
No quiero que mi rutina de cuidado de la piel se convierta en otra cosa más que tengo que cumplir.
Para mí, se trata de crear hábitos que pueda mantener en el tiempo.
Prefiero una rutina sencilla que hago constantemente a una rutina de 15 pasos que abandono después de una semana.
Lo que he aprendido sobre cuidar mi piel después de los 40
Si tuviera que quedarme con algunas cosas, serían estas:
Hidratar.
La crema corporal después de bañarme se convirtió en un básico.
Proteger.
El protector solar es uno de los productos que considero imprescindibles durante el día.
Limpiar.
Por la mañana y, especialmente, por la noche.
Ser constante.
No necesito hacerlo todo. Necesito mantener lo que realmente funciona para mí.
Escuchar mi piel.
Si algo me irrita o no me sienta bien, no tengo por qué seguir utilizándolo solo porque esté de moda.
Y quizás lo más importante:
No quiero pelearme con el paso del tiempo.
Quiero cuidar mi piel mientras envejezco.
Quiero verla cambiar.
Quiero seguir riéndome y que esas líneas también cuenten un poquito de mi historia.
Quiero sentirme bonita sin sentir que tengo que parecer más joven.
(Y si además podemos vernos increíbles, ¡bienvenido sea! 😂❤️)
Cuidarte también puede ser disfrutar
A veces pensamos que cuidarnos significa hacer grandes cambios.
Comer perfecto.
Entrenar todos los días.
Tener una rutina de belleza impecable.
Dormir ocho horas todas las noches.
Y la verdad es que la vida real no funciona así.
Hay días buenos y días caóticos.
Hay días en los que todo fluye y otros en los que tienes preocupaciones familiares, estrés, frustraciones del trabajo y mil cosas dando vueltas en la cabeza. Días en los que sientes que tienes todo revuelto, patas para arriba, y lo último que quieres hacer es pensar en una rutina de skincare. 😂
(Porque seamos sinceras… hay días en los que una no necesita retinol, necesita que le resuelvan la vida. 😂🙈)
Y está bien.
No siempre voy a tener ganas, tiempo o energía para hacer todo perfecto. Y justamente por eso, para mí, el bienestar no puede depender de tener una vida perfectamente ordenada.
Por eso, para mí, el bienestar después de los 40 está mucho más relacionado con pequeñas decisiones que puedo repetir.
Ponerme crema después de bañarme.
Dedicarme cinco minutos para hacerme un masaje con aceite de almendras.
Limpiarme la cara antes de dormir aunque tenga sueño.
Ponerme vitamina C por la mañana.
Usar mi protector solar.
Leer un rato.
Ver una serie.
O simplemente acostarme temprano.
No parece mucho.
Pero cuando empiezas a sumar todos esos pequeños momentos, te das cuenta de que también estás construyendo una forma de cuidarte.
Y quizás eso sea lo que más me gusta de esta etapa.
Ya no siento que tengo que hacer las cosas para cumplir con lo que alguien más espera de mí.
Estoy aprendiendo a hacerlas porque me hacen sentir bien a mí.
Y eso, después de los 40, vale muchísimo.
¿Y tú cómo cuidas tu piel después de los 40?
Ahora quiero saber de ti.
¿Eres de las que tiene una rutina de skincare de varios pasos o prefieres mantenerla sencilla?
¿Hay algún producto que no puede faltar en tu día?
¿Te acuerdas siempre de reaplicar el protector solar o, como yo, se te olvida más de lo que quisieras? 😂
Cuéntamelo en los comentarios. Me encanta conocer las rutinas reales de otras mujeres y descubrir esos pequeños trucos que nos hacen sentir mejor.
Porque al final, cuidarnos no tiene que ser complicado. Tiene que sentirse bien.
Nota importante
Este artículo cuenta mi experiencia personal y los productos que forman parte de mi rutina. La piel de cada persona es diferente y puede reaccionar de manera distinta a los productos, especialmente ingredientes como el retinol. Si tienes una condición dermatológica, piel sensible o estás pensando en incorporar un producto activo a tu rutina, consulta con un dermatólogo o profesional de salud.
Sobre los productos que recomiendo
A veces comparto productos que encuentro en Amazon porque son cosas que yo misma he probado, utilizo o que investigaría para mi familia. Algunos de estos enlaces son enlaces de afiliados, lo que significa que si realizas una compra a través de ellos, puedo recibir una pequeña comisión, sin ningún costo adicional para ti.
Esta comisión me ayuda a mantener Bienestar con 40 y seguir creando contenido para esta comunidad. Mi intención siempre es recomendar productos que considero interesantes y útiles, pero tú decides libremente si son adecuados para ti.
Cada día es un regalo, y elijo vivirlo agradeciendo la bendición de estar aquí. Gracias por existir, por soñar, y por permitirme acompañarte. Somos uno con el Universo.
Bienestar con 40


Deja un comentario